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Financiar la transición: cómo hacer fluir el capital para una economía de cero emisiones netas

✍ 11 May, 2023 - 14:51


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Un nuevo informe de la ETC cuantifica las necesidades financieras e identifica las políticas necesarias para impulsar la inversión a la escala necesaria

LONDRES, 4 de abril de 2023 /PRNewswire/ — Las inversiones en energía limpia deben cuadruplicarse a lo largo de las dos décadas siguientes según la Comisión para la Transición Energética (ETC). En su último informe, «Financing the Transition: How to make the money flow for a net-zero economy», la ETC pone de relieve la importancia crucial de unas políticas gubernamentales contundentes en relación con la economía real y con el sistema financiero para que afluya la financiación a la escala necesaria. También identifica las aportaciones económicas que deberían concederse «en condiciones favorables» o «a modo de subvención» para respaldar la eliminación anticipada del carbón, poner fin a la deforestación y financiar la eliminación de CO2.

New Energy Transitions Commission Report, Financing the Transition

De media, será necesaria una inversión de capital de unos 3,5 billones de dólares al año a partir de ahora y hasta el 2050 para construir una economía mundial de cero emisiones netas, en comparación con el billón anual actual. De esta suma, el 70 % se necesita para la generación, transmisión y distribución de energía con bajas emisiones de carbono, que sustentaría la descarbonización en prácticamente todos los sectores de la economía.

Deben crearse incentivos importantes para la inversión privada en la transición energética mediante unas políticas para la economía real bien concebidas. Algunos ejemplos serían el establecimiento de objetivos ambiciosos para la generación de energía renovable para el 2030, la aplicación de precios al carbono y regulación de productos para impulsar la descarbonización en la industria pesada, la aviación y la pesca, y fechas concretas para la prohibición de la venta de motores de combustión interna (por ejemplo, el 2035 como máximo).

Otras actuaciones clave serían varias formas de regulación financiera, apoyo fiscal destinado al desarrollo y despliegue inicial de nuevas tecnologías y compromisos de cero emisiones netas por parte de instituciones financieras.

Como concepto separado de la financiación mediante inversiones (que generará rendimientos económicos positivos), se requerirá financiación en condiciones favorables o a modo de subvención para contribuir a cubrir los costes económicos de las primeras etapas de la eliminación progresiva del carbón, para contrarrestar los incentivos para la deforestación y para financiar la eliminación de CO2.

«Los flujos adecuados de financiación son esenciales para alcanzar un futuro con cero emisiones netas y limitar los efectos del cambio climático. Se necesitan tanto inversiones privadas como aportaciones filantrópicas y del gobierno para conseguir la financiación a larga escala y los flujos financieros internacionales que garanticen que pasemos de los objetivos a la acción y que se alcance una economía global con bajas emisiones de carbono». Adair Turner, Presidente de la Comisión para la Transición Energética.

Una inversión acelerada pero equilibrada por el ahorro

Parte de la inversión necesaria se compensará con la reducción de la inversión en combustibles fósiles, reduciendo las exigencias de 3,5 billones de dólares al año a 3 billones netos. Esto equivale al 1,3 % del PIB mundial anual promedio esperado durante los próximos 30 años. Asimismo, estas inversiones crearán un sistema energético de menor coste operativo que el actual, lo que podría suponer un ahorro de entre 2 y 3 billones de dólares al año para 2050 y que se prolongaría más allá, según la evolución de los precios de los combustibles fósiles. En los países con un nivel de desarrollo económico medio o bajo, gran parte de la inversión debería destinarse a apoyar el crecimiento económico incluso en ausencia del reto que supone el cambio climático.

Por lo tanto, el verdadero coste incremental de la inversión necesaria está muy por debajo de la necesidad de inversión bruta. Sin embargo, la escala de la movilización y redistribución de capital que se requiere no tendrá lugar si no existen unas políticas contundentes para la economía real en todas las economías y actuaciones con el fin de abordar los retos del sector financiero en los países con un nivel de desarrollo económico medio o bajo.

La transición energética requiere una gran aportación de capital, cuyo punto máximo de inversión en la creación del sistema energético del futuro se alcanzaría sobre el año 2040, antes de descender a partir de allí a una tasa más baja, enfocada en el reemplazo de activos.

Inversión mundial: incentivos para invertir a pesar de los retos

En el mundo existe suficiente capital para financiar la transición energética. A pesar de que en el corto plazo la inversión en la transición presenta ciertos desafíos (por ejemplo, tipos de interés elevados), las energías renovables resultan más económicas que los nuevos combustibles fósiles en más del 95 % de los mercados eléctricos del mundo, lo que se suma al impulso actual por invertir en seguridad energética y ahorro por eficiencia.

El aumento de la inversión que se necesitaría varía según el nivel de desarrollo económico de cada país. En los países más desarrollados y China, las inversiones anuales para crear una economía de cero emisiones netas deberán alcanzar aproximadamente el doble del nivel actual para 2030. En los países con un nivel de desarrollo económico medio o bajo, se requiere un aumento de cuatro veces para 2030.

En todos los países, la inmensa mayoría de la financiación procederá de entidades financieras y mercados privados si existen políticas de economía real que estén bien diseñadas. Sin embargo, incluso en las economías de alto nivel, las instituciones financieras públicas deberían desempeñar un papel en la financiación de algunos tipos concretos de inversión, como el despliegue de tecnología pionera, las infraestructuras compartidas (por ejemplo, redes de transporte y distribución de hidrógeno y captura, almacenamiento y utilización de carbono) y la rehabilitación de edificios de viviendas.

En algunos países menos desarrollados económicamente, las aportaciones privadas por sí solas no pueden garantizar una inversión adecuada debido a los desafíos que generan los altos riesgos macroeconómicos, ya sean reales o percibidos, un ahorro nacional inadecuado y otros factores que aumentan los costes y reducen la oferta del financiamiento privado. Así pues, se necesita un aumento significativo de flujos financieros internacionales hacia algunas economías menos desarrolladas. Tal como argumentaba el informe de Songwe y Stern, esto exige un mayor incremento en la escala del financiamiento proporcionado por los bancos multilaterales de desarrollo (MDB, por sus siglas en inglés), acompañado de cambios en la estrategia y el enfoque de los MDB que puedan contribuir a movilizar un gran aumento de la inversión privada.

Las acciones de apoyo por parte de las instituciones financieras y la regulación financiera pueden acelerar la redistribución de capital. Las instituciones financieras deben desarrollar planes de transición al objetivo de cero emisiones netas, que puedan influir en la movilización y redistribución del capital hacia activos y tecnologías con bajas emisiones de carbono. La regulación financiera debe garantizar una divulgación y una gestión transparentes de los riesgos y estrategias relacionados con el clima.

El papel vital de las aportaciones económicas en condiciones favorables o a modo de subvención

Siempre y cuando existan buenas políticas, la inversión de capital generará rendimientos positivos para los inversores. Sin embargo, el logro de ciertas reducciones en las emisiones conllevará un coste económico, en particular, acelerar la eliminación del carbón en lugares donde aún sigue siendo competitivo frente a las energías renovables, detener la deforestación, que genera un rendimiento positivo para los terratenientes y las empresas, y aumentar la eliminación de CO2.

Por lo tanto, las aportaciones en condiciones favorables o como subvención para compensar estos costes en los países con un nivel de desarrollo económico medio o bajo (excluyendo a China) pueden resultar esenciales y podrían ascender a unos 0,3 billones de dólares al año para 2030 para que el mundo logre alcanzar el objetivo 1,5 °C. Este dinero, en teoría, podría proceder de empresas a través de mercados voluntarios de carbono, de la filantropía y de países más desarrollados económicamente.

Para 2030, estas aportaciones podrían ascender a:

  • Entre 25.000 y 50.000 millones de dólares al año para alcanzar una eliminación anticipada de los activos existentes de carbón, con la necesidad de que las aportaciones desciendan a cero para 2040.
  • Unos 130.000 millones de dólares al año para poner fin a la deforestación para 2030, pero potencialmente mucho más si el consumo de carne roja sigue aumentando. La escala de estas aportaciones plantea la pregunta de si el dinero disponible estaría mejor invertido de otras maneras, por ejemplo, apoyando directamente a los gobiernos que están dispuestos a imponer prohibiciones a la deforestación y que pueden hacerlo.
  • Unos 100.000 millones de dólares al año para financiar la eliminación de CO2. Inicialmente y de forma principal a través de soluciones basadas en la naturaleza, como la reforestación, pero con un papel cada vez mayor en las décadas de 2030-2040 de las soluciones de ingeniería como la captura directa de dióxido de carbono del aire y almacenamiento (DACCS, por sus siglas en inglés).

Para leer el informe completo, visite: https://www.energy-transitions.org/publications/financing-the-transition/ (El enlace estará disponible a partir de las 00:01 GMT el martes 21 de marzo de 2023).

Nota a redacción

Este informe constituye una visión colectiva de la Comisión para la Transición Energética. Los miembros de la ETC respaldan la idea general de los argumentos que en él se presentan, pero esto no implica que estén de acuerdo con todos los resultados o recomendaciones. No se ha solicitado a las instituciones a las que están asociados los miembros de la comisión que respalden formalmente el informe.

Si desea más información sobre la ETC, visite: https://www.energy-transitions.org

Para obtener el enlace al informe y la infografía, visite: https://www.energy-transitions.org/publications/financing-the-transition/ (El enlace estará disponible a partir de las 00:01 GMT el martes 21 de marzo de 2023).

Para consultar la lista completa de miembros de la comisión, visite este enlace.

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FUENTE Energy Transitions Commission

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