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Cultivo de Marihuana: Todo lo que Hay que Saber

Categoría: Cannabis

✍ 13 mayo, 2021 - 13:07

Por Marian Venini

cultivo marihuana recreativa

Felizmente, la marihuana es legal en cada vez más lugares en el mundo. Ya en varios países, como Estados Unidos o Canadá, la industria del cannabis legal está recaudando cifras exhuberantes.

Y todo esto resulta genial para las empresas, las economías de los países en cuestión, y para lxs pacientes de cannabis medicinal que no tienen otra forma de acceder a su medicina. Pero, ¿y el autocultivo?

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La legalidad del cultivo de marihuana es un poco más complicada y depende mucho de dónde vivas. Pero si tienes la oportunidad de cultivar, puede ser una excelente decisión. Por eso, si te interesa entrar en el maravilloso mundo del cultivo de marihuana, puedes leer esta guía introductoria para tomar una decisión informada.

Los tipos de plantas de cannabis

Primero, conviene informarse sobre los distintos tipos de plantas de cannabis. Éstas se dividen tradicionalmente en índica, sativa e híbrida. Hoy en día se discute la validez de estos términos, ya que eal proceso de hibridación se ha extendido tanto que es difícil encontrar una planta puramente índica o sativa.

Sin embargo, estas clasificaciones resultan útiles a la hora de distinguir rasgos específicos de las plantas. Por eso, aquí va un breve repaso:

Índica

Las cepas índicas suelen ser más cortas y con hojas más anchas. Proceden de las zonas montañosas de Asia Central y del subcontinente Indio. Es por esto que sus ciclos de floración son más rápidos, y se adaptan mejor a climas más fríos, con estaciones cortas.

Las índicas poseen más CBD que sus contrapartes sativas (pero no necesariamente menos THC), y por ende están asociadas con efectos relajantes y de inducción del sueño.

Sativa

Las plantas de cannabis sativa son más altas y de hojas más delgadas. Vienen de climas tropicales, como los de África, América Central y ciertas zonas de Asia. Sus ciclos de floración son más largos y tardan en madurar más que las índicas.

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Por su mayor contenido de THC, las sativas está más asociadas un subidón eufórico y mental, menos corporal pero más enérgico.

Híbrida

Como la hemos mencionado, la mayoría de las plantas de cannabis hoy en día son algún tipo de híbrida. Surgen de las mezclas realizadas por el ser humano, y sus características dependerán de su genealogía particular y de la intención de sus cultivadores.

Más allá de índica y sativa

Ya que la dicotomía índica vs. sativa ha quedado un poco obsoleta, conviene fijarse en otros factores a la hora de elegir qué planta cultivar. Hoy en día, se estila clasificar las plantas en tres tipos, según su proporción de THC y CBD. Las de Tipo I tienen un alto contenido de THC, las de Tipo II tienen una proporción equilibrada de THC y CBD y las de Tipo III tienen más CBD. Puedes elegir el tipo más acorde a tus necesidades.

Además, el perfil de terpenos de cada variedad juega un gran papel en los efectos y en la experiencia de consumir la planta. Investiga sobre los terpenos para obtener una cosecha perfecta para tu gusto personal.

Cultivo de marihuana: ¿outdoor o indoor?

Ahora que sabes qué tipo de planta vas a cultivar, tienes que tomar otra decisión. Tanto el cultivo en exterior (outdoor) como el de interior (indoor) tienen sus ventajas y desventajas, y tu decisión dependerá mucho de tus posibilidades particulares, como dónde vives y de cuánto presupuesto dispones. Aquí te damos un pantallazo de ambas opciones para que tomes el camino más conveniente.

Cannabis cultivado al aire libre

Para cultivar marihuana al aire libre necesitarás un jardín, patio o terraza con luz solar directa. Lo bueno de este método de cultivo es que no necesitas mucha infraestructura, más que los elementos típicos de jardinería. Las plantas pueden crecer libremente y no necesitas estar pendiente de tantos valores como en el cultivo en interiores.

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Foto por Matteo Paganelli vía Unsplash

Sin embargo, este método implica un par de riesgos. Por un lado, los factores climáticos impredecibles pueden dañar tus plantas, además de los parásitos o plagas que abundan en el exterior. Asimismo, corres el riesgo de que sean polinizadas por machos de cultivos cercanos (por favor, deshazte de tus plantas macho para no contaminar cultivos ajenos). También tienes que asegurarte de contar con los permisos necesarios para cultivar y de estar haciéndolo conforme a las regulaciones, para no tener problemas con la ley.

Cannabis cultivado en indoor

Muchas personas prefieren el cultivo en interiores, y hasta consideran que con este método se logra una calidad superior de las plantas. Ciertamente, puedes conseguir un mayor rendimiento de tu cosecha, pero para esto debes tener muchas consideraciones.

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La construcción y manutención de un indoor requieren una gran cantidad de tiempo, energía y dinero. Existen varias maneras de encararlo, pero todas tienen varias características en común, como las paredes de material refractante y las luces. Cada factor debe ser minuciosamente controlado: debes medir la temperatura, humedad y pH con dispositivos especiales, y mantener el flujo de aire con ventiladores y coolers. La iluminación dentro del indoor es una decisión muy importante y depende de muchísimos factores. De más está decir que todo esto implica un gasto inicial y mensual importante.

Otros métodos de cultivo

Con los avances tecnológicos, ya no todo es tan simple como outdoor vs. indoor. Existen varios métodos que, si bien caen en una de estas dos categorías, tienen particularidades muy especiales y pueden representar una opción interesante según tu conveniencia.

El cultivo hidropónico, por ejemplo, consiste en el cultivo de marihuana en una solución de agua rica en nutrientes en lugar de tierra. Se realiza en interiores, pero la infraestructura necesaria es bastante atípica y necesita de conocimientos más avanzados. Lee este artículo en el que detallamos todo sobre la hidroponía para saber si es el método de cultivo adecuado para ti.

También existen los invernaderos, que casi pueden considerarse como un híbrido entre cultivo de exterior e interior. Consisten en estructuras con paredes transparentes y sistemas de calefacción controlados artificialmente para proveer condiciones ideales de crecimiento. En ellos puedes cultivar directamente en la tierra o macetas, aprovechando la luz solar, pero también puedes realizar cultivos hidropónicos.

Cuándo plantar

Una última consideración antes de lanzarte a la gran expreiencia de cultivo de marihuana: ¿cúando conviene comenzar?

En primer lugar, esto dependerá de qué método de cultivo has elegido y dónde vives.

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Si optas por cultivar en indoor, cualquier época del año es indicada para comenzar a plantar. Pero te damos un pequeño consejo: quizás no quieras cultivar en los meses de más calor, ya que la temperatura dentro del indoor subirá considerablemente y te será más difícil regularla.

Foto por Chris Jay vía Pixabay

Si optas por cultivar en exterior, conviene respetar el ciclo natural de la planta. Esto implica comenzar a germinar cerca del equinoccio de primavera (tercera semana de septiembre en el hemisferio sur, tercera semana de marzo en el hemisferio norte). Así, la planta crecerá durante el verano y podrás cosechar cerca del equinoccio de otoño, seis meses después.

Las fases del ciclo de cultivo

Ahora sí, podemos comenzar con el cultivo propiamente dicho. El ciclo de cultivo de marihuana comprende cuatro fases: la germinación, la plántula, el crecimiento y la floración. Reconocerlas y actuar en base a las necesidades de la planta en cada fase particular es absolutamente vital. A continuación te dejamos información sobre cada una.

Germinación

El primer paso para cultivar es la germinación. Ésta implica hacer que las semillas comiencen a crecer, y existen varios métodos.

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Por un lado, puedes envolver tus semillas en una toalla de papel húmeda (no mojada) sobre un plato, cubrirlas con otro plato y guardar en un lugar oscuro y cálido, como un armario. Míralas una vez por día (cuidando no exponerlas mucho a la luz) y vuelve a humedecer la toalla hasta que las colas que sale de las semillas tengan unos centímetros de largo.

También puedes enterrarlas directamente en la tierra, a un par de centímetros de la superficie, y humedecerla periódicamente, con mucho cuidado de no ahogar las semillas. Para esto recomendamos un pulverizador de agua.

La germinación generalmente tarda de uno a siete días en ocurrir, pero puede extenderse hasta casi dos semanas, así que no te desanimes si tus semillas no crecen rápido.

Plántula

La semilla germinada se denomina plántula, y puedes trasplantarla a la tierra u otro medio cuando se ve lo suficientemente fuerte y la raíz ya ha alcanzado varios centímetros de largo. En esta fase, la planta comienza a desarrollar sus hojas. Al principio, tienen sólo dos cotiledones, pero comenzarán pronto a desarrollar más hojas, que tendrán cada vez más folíolos o “dedos”.

cultivo marihuana

Foto por solguerraa vía Pixabay

Es muy importante no ahogar a la planta en esta fase: las plántulas son tremendamente frágiles. Por esta razón, también deberás cuidarlas de factores climáticos extremos, como vientos fuertes, si estás cultivando en exterior.

Esta etapa suele durar entre dos y tres semanas. Su fin está marcado por el crecimiento de hojas completas, con 5 o 7 folíolos.

Crecimiento

La fase de crecimiento o vegetativa es una parte muy importante del cultivo. Su duración dependerá de la variedad de cannabis en cuestión, pero suele comprender entre 3 y 16 semanas. Si tu plántula estaba en una maceta pequeña, éste es el momento de transplantarla.

Además, si planeas entrenar o podar tus plantas, tienes que comenzar a hacerlo en esta fase. También puedes agregar fertilizantes y nutrientes a la tierra apropiados para esta fase. Los fertilizantes ricos en nitrógeno, por ejemplo, son adecuados para la etapa vegetativa.

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Si estás cultivando en interior, recuerda que la exposición a la luz en esta etapa tiene que ser de 18 horas al día. Mientras más luz le des, más crecerá. También tendrás que controlar los niveles de humedad (mayor a un 40%) y temperatura (de 20°C a 30°C).

Esta etapa es también cuando las plantas sexan; es decir, donde se define si serán machos o hembras. Elimina rápidamente las plantas macho para que no polinicen a tus hembras y arruinen tu cultivo. En este artículo te explicamos cómo distinguir el sexo de tus plantas.

Floración

La etapa de floración es la última y la más larga (de 8 a 11 semanas). Se desencadena cuando las plantas reciben menos luz solar, al acortarse los días. Si estás cultivando en indoor, puedes inducir la floración, acortando el período de exposición a la luz a 12 horas por día.

La mayoría de lxs cultivadores recomienda no continuar podando las plantas en esta etapa. Además, cambiarán sus necesidades nutricionales, siendo el fósforo más apropiado para la floración.

Para este entonces ya se habrán desarrollado los cogollos en tus plantas hembras. Estos aumentarán de tamaño y, a su vez, producirán tricomas, que al principio tienen un color transparente y se vuelven cada vez más blancos al madurar. Cuando los tricomas están completamente blancos, éste es el momento de cosechar tus plantas.

cultivo marihuana

Foto por Ryan Lange vía Unsplash

Además, puedes darte cuenta de que es hora de cosechar cuando las hojas comienzan a volverse amarillentas y por lo menos la mitad de los pistilos de las flores (que comienzan siendo blancos) toman un color marrón o anaranjado.

Cosecha

Existen varias maneras de cosechar cannabis. Muchxs cultivadores optan por cortar directamente el tallo principal, mientras que otrxs cortan rama por rama.

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También puedes aprovechar este momento para realizar una manicura (es decir, un recorte de las hojas). Esto hará que el secado sea más rápido (ya que las hojas son fuentes de humedad), requerirás menos espacio de almacenamiento, y los cogollos se verán más lindos al finalizar el curado. Lo que sí, es un proceso en el que los tricomas harán que todo lo que toques sea pegajoso, así que prepárate para eso.

Sin embargo, hay cultivadores que realizan la manicura luego del secado. No tendrás que preocuparte por manos y herramientas pegajosas, pero el proceso de secado durará más tiempo. Además, los cogollos son más frágiles luego de secarse, por lo cual debes manipularlos con mayor cuidado.

Secado

Ahora sí, estás listx para secar tus plantas. Para esto necesitarás colocarlas en un lugar seco y oscuro, como un armario, donde puedas colgarlas al revés. Si cortaste ramas individuales, quizás sea muy difícil colgarlas una por una, por lo que deberás ponerlas sobre rejillas.

La temperatura debería oscilar entre los 15,5°C y los 21°C; y la humedad no debe superar el 55%. Poner un ventilador dentro del armario es una muy buena decisión. Lo ideal es que pueda correr un mínimo de aire dentro del armario, para que no proliferen hongos. Ten cuidado con que la planta toque lo menos posible las paredes del armario.

Foto por Terre di Cannabis vía Unsplash

Este proceso puede durar desde un par de días hasta varias semanas. Para verificar si tus plantas están listas, puedes probar doblando una rama: si se dobla, espera un poco más; si se rompe en seco, tu planta está lista para ser curada.

Curado

El curado es una etapa muy importante del proceso de cultivo de marihuana, que lxs cultivadores inexpertxs suelen ignorar. Sirve para preservar mejor los sabores y aromas de los terpenos, además de prevenir la proliferación de moho.

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Para curar tu marihuana, pon los cogollos en frascos de vidrio de boca ancha (los de mermelada son un clásico en este aspecto). No llenes los frascos hasta el tope: deja entre un tercio y un cuarto de frasco libre. Luego, almacénalos en un lugar fresco y oscuro, y ábrelos todos los días, chequeando si hay moho en tus cogollos. Este proceso puede durar de dos a ocho semanas.

Foto por Tim Foster vía Unsplash



ACERCA DEL AUTOR

Marian es la directora editorial de El Planteo. Además del trabajo de escritura, traducción y edición, maneja todo el contenido de nuestrxs colaboradorxs.

Ha sido publicada en varios medios, como Benzinga Cannabis, High Times, Yahoo y Forbes.

Cuando no está haciendo todo eso, toca el bandoneón y el piano en varios proyectos, escribe poesía, dibuja y hace origamis.

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